Estos días, la mayoría de periódicos de difusión nacional destacan el hecho de que, gracias a la labor de 15.000 españoles (definidos como “esclavos” por el prestigioso blog Techcrunch), Facebook ya contaba con su traducción al castellano.
Estaba preparando un post alabando las virtudes del “crowdsourcing”, y de cómo Facebook había logrado crear una verdadera comunidad a su alrededor, cuando me fíjé en la traducción realizada… UNA VERDADERA CHAPUZA
Abundan las faltas de ortografía, pero sobre todo, se trata de una traducción en absoluto fiel al original y a su contexto. Y el problema no está en absoluto en los 15.000 apasionados que dedicaron su esfuerzo desinteresado en traducirlo al castellano (pese a que Facebook no es precisamente una ONG, sino que ha hecho inmensamente ricos a sus creadores). El problema está en la racanería o desinterés de Facebook por este trabajo.
Cualquiera que haya estudiado un poco el fenómeno del crowdsourcing sabe que es imprescindible la labor de unos coordinadores que organicen y corrijan el trabajo de los voluntarios. Y en este caso, o no han existido, o eran unos verdaderos ineptos…
Resultado: una chapuza. Y la culpa es de Facebook
Pd: adjunto un “pequeño ejemplo” encontrado en la home en castellano de Facebook…
Tags: crowdsourcing, facebook


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