
Por temas diversos, llevo bastantes semanas desconectado del mundo de Facebook. Pero a principios de mes, mi buzón empezó a verse inundado por mensajes de desconocidos que me decían: “oye, me han dicho que tú sabes mucho de Facebook, ¿sabes qué ha pasado con Social Me?“.
Social Me era una divertida aplicación de Facebook en la que podías describir con una palabra las fotos de usuarios que aleatoriamente se te iban mostrando (ej: Hot, Drunk, Sexy, Nerdy…) y simultaneamente otros usuarios podían “tagearte” a tí. (A mí casi siempre me ponían happy). Así mismo, tenías opción de “flirtear” con dichos usuarios.
Pues me puse a investigar un poquillo, y en “Inside Facebook” me enteré que esta aplicación, así como otras similares como Compare Hotness o Top Friends, habían sido suspendidas por violar la política de privacidad de Facebook.
En el caso de “Social Me” en particular, la aplicación fue en un primer momento suspendida por una semana, luego por dos, y como al parecer no solucionó estos problemas de privacidad, ha vuelto a ser suspendida, sin que sepamos por cuanto tiempo.
Esto abre un interesante debate sobre la futura estrategia de Facebook, que logró diferenciarse de sus competidores abriendo su API a cualquier desarrollador externo, permitiéndoles crear y monetizar sus aplicaciones en Facebook con toda libertad. Pese a que la gran mayoría de las aplicaciones eran repetitivas y carentes de interés, algunas (ej: Social Me) habían logrado crear una verdadera y devota comunidad de usuarios que la utilizaban para relacionarse.
Hasta ahora Facebook se había caracterizado por un exquisito “laisez faire” en este tema. Su repentino cambio de política, atacando directamente a algunas de sus “aplicaciones estrella”, es una maniobra cuyos resultados no tengo nada claros.
El tiempo nos dirá
