En mi adolescencia y juventud solía pasar muchísimas horas en cafés (o en parques si el tiempo lo permitía) leyendo y escribiendo.
La lectura siempre ha sido mi mayor afición, y disfrutarla en un lugar público suponía evitar todo tipo de distracciones caseras, o el incómodo sonido del teléfono. En un café podía disfrutar de la soledad más absoluta, y concentrarme en la lectura.
Hoy, aprovechando media hora libre que tenía entre reunión y reunión, he aprovechado para sentarme en un Starbucks (maravilloso lugar) a leer un rato y olvidarme del mundo, actividad que no podía realizar desde hacía años.
A los pocos segundos recibía en el móvil un mensaje vía Bluetooth sobre el estreno de la película “Camp Rock” en Disney Channel. Pensé en mi hija, que está deseando ver la película. Aprovechando que tenía el móvil en la mano, decidí twittear el nombre de la novela que estaba leyendo y su autor.
Casi instantaneamente, una amiga en italia ,también vía twitter, me advertía que había escrito erróneamente el título de la novela, y me aconsejaba otros libros mejores del mismo autor.
Dado que mi status de Facebook se actualiza directamente con mis mensajes en Twitter, un amigo lo leyó y me mandó un mensaje para que le prestase el libro nada más lo terminase.
Y el resto del tiempo lo pasé pensando en cuánto había cambiado el mundo en los últimos años, cuando los cafés eran el lugar más seguro para refugiarse del mundo.


3 responses so far ↓
1 laylasabourian // Sep 6, 2008 at 10:47 am
Si tienes razon, el mundo ha cambiado mucho, aun que me enconta la tecnologia, tambien extrano el verdadero cafe (no el starbucks) y todo el tiempo libro que tuvimos para estar en los cafes leendo. Me encanta tu blog
2 admin // Sep 6, 2008 at 11:48 am
muchas gracias Layla!
Un abrazo!
3 Imma // Sep 8, 2008 at 1:10 pm
Muy buen0, aunque todos estamos en ello no lo estamos en la misma medida. Supongo que la edad y el genero importan…
Un abrazo
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