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Como he estado estas semanas sin escribir, entendereis que tengo muchas historias guardadas que quiero compartir.
Hará cosa de unas semanas en TechCrunch publicaron que buscaban colaboradores en distintos países europeos para contar qué estaba pasando en cada país. No pagaban nada, pero ví interesante probar, así que les mandé mi “candidatura”.
Al poco me contestó Mike Butcher, el excelente editor de TechCrunch Europa , simplemente dándome las contraseñas de acceso, y el aviso de que él editaría todo lo que escribiese. Le escribí un par de mails consultándole temas sin respuesta. La verdad es que se ve que el hombre está saturado de trabajo…
El hecho es que escribí un par de artículos, sobre una aplicación de iPhone para evitar timos por parte de taxistas en Madrid que encontré por casualidad, y que es una chulada, y el inminente lanzamiento de Ticketea, la empresa de mi gran amigo Javi.
Ambos se publicaron, pero no recibí ningún feedback ni agradecimiento. Tampoco esperaba que Michael Arrington fuese a llamarme para darme las gracias, pero qué menos que un “Thanks”, un “nos ha gustado”, o algún tipo de orientación de cara a futuro.
Por otro lado, le propuse escribir post sobre algunos eventos muy interesantes que se iban a celebrar en España, y me contestó que “solo querían noticias de start ups”
El problema vino después, cuando me “filtraron” la noticia de que Strands estaba a punto de lanzar una aplicación de finanzas personales basado en Tú Cuentas, y me apresuré a escribir el post con la primicia. No era precisamente una historia bomba pero entendía que tenía interés , sobre todo al ser los primeros en darlo.
Así qie avisé a Mike de que revisase el post y lo publicase antes de que se nos adelantase, y su respuesta fue: “What’s the story? “. Le expliqué de qué iba la historia, y volvió a responderme: “I actually said “What’s the story? ” I didn’t say write it.”
Así de chulo el personaje… Cosa que me sentó bastante mal, como os podeis imaginar, y desde entonces no he vuelto a mandar nada, ni creo que vuelva a hacerlo.
No es solo la falta de “feedback” o de tacto por parte de Mike Butcher, que por otra parte es un excelente profesional y entiendo que está saturado de trabajo, sino que yo tampoco soy la persona más apropiada para hablar de Start Ups en España, pues es un mundo que no conozco bien y que realmente poco puedo aportar, y por su parte no parecen dispuestos a aceptar otro tipo de contenidos.
Por otro lado, tampoco es que domine el inglés a la perfección, por lo que escribir los post correctamente me llevaba un doble trabajo.
Así que sintiéndolo mucho, me temo que mi breve etapa de colaborador en TechCrunch ha tocado a su fin. Seguiré siendo un lector ferviente, pues creo que es la fuente de información sobre nuevas tecnologías más interesante que hay, pero me temo que no doy el perfil.
En cualquier caso, agradezco a Mike la oportunidad de haber colaborado con ellos
Tags: michael arrington, mike butcher, start up, techcrucnh, techcrunch, ticketea
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Ocupados y presionamos estamos todos, pero en ningún esa falta de tacto tan flagrante es excusa.
Imagino que es el espíritu de Tech Crunch , o más bien el de Michael Arrington…
Pues por mi parte, a TechCrunch le pueden ir dando si ése es el espíritu que buscan.
Un saludo y no te desanimes
.
Como periodista me parece un escándalo que un medio como este no pague a sus colaboradores. Así es fácil hacer dinero, hay que tener morro …
Ya no vuelvo a leer Techcrunch en mi vida.
Sinceramente, creo que las diferencias saltan a la vista. Cada vez es más evidente que las empresas, las iniciativas, los proyectos, las hacen las personas. Y el talento, está en el interior de ellas. Y el talento, no es el conocimiento.
Entre el “What´s the story” y tu post de despedida hay enormes diferencias.
Enhorabuena.
Una gran lección de humildad amigo!
Sigue así.
Un fuerte abrazo.