Imagina que es algo que nos ha pasado a todos: publicamos un tweet con la mejor de nuestras intenciones, pero al releerlo nos damos cuenta que puede ser malinterpretado, o incluso moleste a alguien. ¿Lo borramos?
Para resolver esta duda tan común, la gente de Wired ha creado un gráfico que nos ayuda a tomar la decisión correcta: borrar o no borrar. Poco más se puede decir…

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muy bueno
Una pregunta, en twitter veo que llegada cierta antigüedad desaparecen los twits. ¿sabes qué política tiene al respecto? ¿borran de manera definitiva?
Y te preguntaría tu opinión de otra cosa ¿no crees que humazaría la web el hecho de que tuviera capacidad de olvidar? parece que en Internet todo queda ahí.
Me imagino que una consecuencia lógica será un incremento futuro en cambios de identidad de la gente para huir, precisamente, de su identidad digital. Tal vez una industria en crecimiento