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Usos prácticos de la “behavioral economics” al estilo de los Peaky Blinders

Peaky Blinders” es una excelente serie de televisión ambientada en Birmingham tras la I guerra mundial y narra los avatares de una familia de gangsters (los hermanos Shelby, popularmente conocidos como los “Peaky Blinders” ) que intenta hacerse un nombre en el duro mundo del hampa inglesa, y que podéis ver en Netflix.

peaky blinders

 

(Ojo Spoiler: aunque prometo que no desvelo nada relevante)

 

En el primer episodio de la 4º temporada, el patriarca de la familia (Thomas Shelby, interpretado por Cillian Murphy) sospecha que una organización rival ha infiltrado a un asesino en su servicio doméstico.

Para confirmar sus sospechas, Thomas Shelby utiliza un truco que bien merecería estar en todos los manuales y cursos on line de “Behavioral Economics”:  con la excusa de  “agradecerle las horas extras que está realizando” regala al sospechoso un billete de 10 libras. La reacción del empleado es de indiferencia, muy lejos del entusiasmo que para una persona con sus ingresos debería suponer estas 10 libras de regalo. “Alguien más, aparta de mí, debe estarle pagando”, dice, antes de aplicarle la particular justicia de los “Peaky Blinders”.

Este experimento sin duda hubiera sido aplaudido por los padres de la “economía conductual”, Kahneman y Tervsky, que en su obra seminalProspect Theory: An Analysis of Decision Under Risk” cuestionan algunos axiomas de la economía clásica, como el de la “racionalidad” de los individuos a la hora de tomar ciertas decisiones económicas.

prospect theory

http://www.sketchplanations.com/post/118976026701/prospect-theory-dan-kahneman-and-amos-tverskys

 

La hipótesis de Thomas Shelby es que su empleado doméstico, una persona con un escaso nivel de rentas (cosa que conoce de primera mano dado que él es su pagador) debería experimentar un considerable incremento en su felicidad con este regalo, dado que su curva de utilidad / felicidad tiene una pendiente mayor cuanto más cerca está del cero.

Que su incremento de felicidad (al menos aparente) sea tan escaso significa que el empleado se encuentra en un nivel de renta mucho mayor al que le corresponde a un empleado doméstico, y esa renta se la debe proporcionar la banda rival. Como muestra el gráfico, (y en esto coincide con la “economía clásica”) cuanto mayor es nuestro nivel de renta menor es la satisfacción / utilidad obtenida por 10 libras adicionales. O lo que es lo mismo: 10 libras te hacen mucha más ilusión cuando eres pobre.

El único consejo que Kahneman y Tervsky podrían haberle dado es que la reacción hubiese sido aun más intensa si en vez de recompensarle con 10 libras le hubiese castigado con retirarle de su sueldo la misma cantidad. Como puede observarse en el gráfico la pendiente de la gráfica es aún más empinada en el caso de pérdidas monetarias. La disminución de felicidad es por tanto mayor en el caso de pérdidas que su incremento en el caso de ganancias, por lo que la actitud de indiferencia del falso asistente habría quedado aun más en entredicho.