La cura del escorbuto: cuando la organización ignora a los innovadores:

Uno de los tipos de organizaciones más frecuentes es la llamada “jerárquica”, donde alguien manda y el resto obedece. Para progresar en dichas organizaciones hay que limitarse a acatar las órdenes y cumplirlas con entusiasmo. El ejército o los partidos políticos son buenos ejemplos, pero también muchas empresas, algunas de las cuales cotizan en el IBEX 35.

En este tipo de organizaciones la iniciativa individual, la clave de la innovación, no solo no está permitida, sino que está penada, a costa de dejar pasar oportunidades simplemente porque “nadie lo ha pedido” o “siempre se ha hecho así”.

Como decíamos, uno de los mejores ejemplos es el del ejército, aunque se tratase del mejor ejército del mundo, la armada inglesa en el S.XVIII.

En esa época no eran los barcos franceses o españoles los que causaban más bajas a las tropas británicas, sino una enfermedad conocida como escorbuto para la que los médicos de la época no encontraban cura.

James Lindt era un médico escocés que servía en la marina, y que preocupado por tan terrible enfermedad decidió realizar uno de los primeros ensayos clínicos que se conocen:  durante uno de sus viajes en alta mar, el escorbuto empezó a afectar a muchos marineros. Dividió a los enfermos en 12 grupos de 2 y a cada uno suministró la misma dieta con un suplemento distinto: a unos ácido sulfúrico , a otros agua de mar, a otros sidra… y a otros naranja y limón.

Sobra decir que algunos empeoraron (sobre todo los del ácido sulfúrico) pero los que recibieron fruta se recuperaron.

Repitió varias veces el experimento de la fruta con éxito, y publicó un tratado con sus conclusiones sobre cómo curar el escorbuto que la marina británica ignoró completamente pese a las pruebas científicas que aportaba, pues iba en contra del “pensamiento establecido”.

Tuvieron que pasar más de cuarenta años y el testimonio de muchos marineros a los que el consumo de cítricos había salvado del escorbuto para que se tomase en serio dicho tratado y se incluyese fruta fresca en la dieta de los marineros, haciendo desaparecer esta enfermedad.

¿Cuantas vidas se hubiesen salvado de haber tomado en serio las investigaciones de Lind a tiempo?.  Una demostración de que la mejor forma de innovar en una organización es crear una cultura de tolerancia y de respeto por las nuevas ideas, y el resto vendrá por sí solo. Las ideas deben ser siempre más importantes que los cargos.

2 thoughts on “La cura del escorbuto: cuando la organización ignora a los innovadores:”

  1. Esto del escorbuto en la historia de la marina no lo sabia, y que bueno que ahora se escuche más a las opiniones modernas, porque las tradicionales están en muchos casos desfasadas. Seguro que con el paso de los años nos preguntaremos ¿Cómo es que permitieron sometes a los pacientes a terapia de radiación? Esto ultimo me parece una manera errónea de llevar un tratamiento contra el cáncer, ya existen la nuevas terapias y entre una de ellas esta la de las células madre.

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