Los candidatos republicanos no se atreven a enfrentarse a la generación “YouTube”

Si ayer dábamos la visión de Pepe Blanco sobre el programa de la CNN en que los candidatos demócratas respondían a preguntas que los usuarios habían grabado y subido a YouTube, hoy, vía wired y Washington Post, me entero que la mayor parte de los candidatos republicanos han dicho NO a un programa similar entre los candidatos de su partido, que se celebraría el 17 de Septiembre.

Hasta ahora, solo John McCain y Ron Paul  han aceptado participar.

Dado que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses son contrarios a la guerra de Irak, los candidatos temen enfrentarse a vídeos de familiares de soldados muertos.

Ron Paul defiende la retirada de las tropas de Irak,  y John Mc Cain (si entrais en su web, la frase principal es No podemos dejar ganar a los islámicos extremistas)es un firme partidario de la presencia de tropas USA y de momento, son los únicos que han confirmado sus asistencia.

Ambos, previsiblemente, jugarán la baza emocional para atraer a los votantes tories.

2 thoughts on “Los candidatos republicanos no se atreven a enfrentarse a la generación “YouTube””

  1. Interesante…

    A primera vista, coincido con la opinión de que los republicanos son más reacios a participar en un debate en el que han de contestar a las preguntas colgadas por los ciudadanos en youtube porque temen determinadas preguntas que podrían resultar muy embarazosas.
    Además, es evidente que el fantasma de la guerra de Irak planearía sobre los políticos, que correrían el riesgo de enfrentarse a preguntas -no olvidemos esto porque en mi opinión este es el verdadero quid de la cuestión- formuladas en un soporte audiovisual.
    No tiene la misma fuerza la palabra escrita pidiendo explicaciones o responsabilidades a los políticos que un vídeo de una madre de un soldado a la que podemos ver y escuchar. En este caso, la tragedia tomaría cuerpo, dejaría de ser virtual y situada a miles de kilómetros para hacerse brutalmente real. La mayoría de los políticos no quieren enfrentarse a una experiencia así.

    En cualquier caso, creo que también hay que considerar otras circunstancias:
    – Los representantes de los partidos en el poder (actualmente, los republicanos en USA) siempre son más reacios a participar en debates públicos que los aspirantes, puesto que estos últimos tienen mucho menos que perder.
    – El formato del programa en sí puede aportar ciertas dosis de aire fresco y originalidad a la actualidad política, pero es impensable que quieran hacer creer a los ciudadanos que es un debate democrático en el que es el pueblo quien pregunta. Suponiendo que las preguntas no estén formuladas por actores a sueldo de determinados partidos o lobbies, efectivamente, sería el pueblo quien preguntaría. Pero al fin y al cabo, son los responsables del programa quienes deciden qué preguntas lanzarán a los candidatos y cuáles se quedarán en el tintero. Precisamente en ese proceso de selección de los vídeos es donde se encuentra la “trampa” del programa, puesto que la cadena que lo emite escogerá aquellas preguntas que satisfagan las necesidades e inquietudes de sus anunciantes, de sus consejos de administración y de los grupos de poder que manejen las entretelas de la compañía.

  2. Realmente, en un debate de este tipo, y teniendo en cuenta que la mayoría de los candidatos son desconocidos para el gran público, tienen que aprovechar cualquier oportunidad para darse a conocer. No creo que finalmente falle ninguno.
    La ventaja que tienen es que pueden desmarcarse de muchas de las actuaciones de George Bush, y supongo que a eso se agarrarán.
    Jose Antonio.

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