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Los límites éticos del crowdsourcing: controlando la frontera de Texas desde La Elipa

Hace un par de meses escribía un post titulado “Crowdsourcing como método antiterrorista“, en el que comentaba una arriesgada propuesta de Mark Maunder: dejar en manos de los pasajeros la detección de posibles terroristas aéreos.

Este artículo generó una interesante polémica pese a no ser más que una simple propuesta, demostrando que hay una gran sensibilidad respecto a estos temas combinado con una falta absoluta de legislación especializada.

Hoy quiero presentaros un proyecto de crowdsourcing más polémico que el anterior, y con la “peculiaridad” de que es un proyecto existente desde hace años.  No se trata de una propuesta fantasiosa ni de la sugerencia de un iluminado. Es algo que está sucediendo ahora mismo, en el país más poderoso del mundo. Más aun, está sucediendo en un estado que todos conocemos bien gracias a esa mítica serie de Chuck Norris “Walker Texas Ranger”. (es decir, está pasando en Texas).

En Texas, y con dinero público, se está financiando un proyecto que permite a cualquier ciudadano del mundo vigilar la frontera entre Texas y México a través de una red de cámaras distribuidas en los “puntos calientes” de la frontera y avisar a los patrulleros de la frontera si vemos un grupo de mexicanos intentando cruzar la frontera.

Este proyecto se llama BlueServo , y es una iniciativa de los sheriff de Texas que controlan la frontera para involucrar a los ciudadanos en la lucha contra la inmigración ilegal (aunque este concepto no se menciona explicitamente sino que se habla de “lucha contra el tráfico de drogas”.

Os invito a hacer la prueba: entrad en www.blueservo.com y registráos. Poned lo que os apetezca porque nadie va a verificar vuestros datos. Decid si quereis que sois ciudadanos estadounidenses aunque como yo viváis en La Elipa.  No hay la menor comprobación de los datos, ni siquiera la ip.

En pocos segundos tendréis ante vosotros el simbólico título de “asistente de sheriff virtual”,  y acceso directo a 21 cámaras situadas en los puntos más conflictivos de la frontera. ¿Veis algún mexicano cruzando a escondidas la carretera o escondido entre los arbustos?. Sin problema, no tenéis más que pulsar “report suspicious activities” y los sheriff  “reales” se pondrán inmediatamente manos a la obra.

Es más, otro de los botones nos da la opción de realizar una pregunta a los responsables del programa.  Yo les pregunté qué pasaba de noche, y un amable empleado llamado “Bob” me dijo que no había problema, que las cámaras estaban equipadas con dispositivos de visión nocturna.

La cámara que más me ha impresionado es la 21: enfoca directamente la salida de un túnel, por el que circula una vía de tren, cerrado con una verja y un candado. Recuerda mucho al tunel que cavaban los prisioneros en la mítica película “La Gran Evasión”.

El mensaje bajo la cámara es claro: “avise si ve a alguien deslizarse por esta alcantarilla”.

Desde luego es un proyecto que no deja indiferente a nadie.

Os planteo unas preguntas:

-¿Creéis que es una buena solución que un país solicite la colaboración de sus ciudadanos para controlar la inmigración ilegal?. ¿Y que, como en el caso de Blueservo, pueda hacerlo cualquier ciudadano del mundo?

-¿Colaboraríais en un proyecto semejante, como por ejemplo, vigilar las verjas fronterizas de Ceuta o Melilla o playas en el sur de España?”.

-¿Puede ser aplicable a otras áreas, como vigilancia de edificios públicos, o de mujeres amenazadas por sus parejas?.

-¿Habría alguna causa distinta a la que sí dedicarías vuestro tiempo?

Crowdsourcing como método antiterrorista.

(Post publicado originalmente en el blog de Territorio Creativo)

Como ya sabeis mis lectores habituales, el crowdsourcing es uno de mis temas favoritos. Y me ha llamado muchísimo la atención este post, un tanto polémico, al respecto de cómo el crowdsourcing podría ayudar a evitar los ataques terroristas en aviones. Su autor es Mark Maunder, un emprendedor sudafricano afincado en Seattlem, CEO de Feedjit.com.

Recordemos antes de nada qué es el crowdsourcing, término acuñado por el editor de Wired Jeff Howeseleccionar una serie de tareas habitualmente realizadas por empleados y externalizarlas a un grupo de personas o comunidad. Un buen ejemplo de ello sería la Wikipedia, donde voluntarios han reemplazado el trabajo de los expertos, o el caso de Netflix y su algoritmo de recomendación.

El autor recuerda el reciente intento de atentado en un vuelo desde Holanda a Estados Unidos en el que un ciudadano nigeriano miembro de Al Qaeda intentó detonar en pleno vuelo un explosivo que llevaba en sus calzoncillos. Un ciudadano holandés se abalanzó sobre él cuando vió arder la ropa del terrorista y evitó que explotase.

Probablemente este ciudadano sospechase desde hacía rato de la actitud y el comportamiento del terrorista: nervios, oraciones, visitas frecuentes al baño, estrés extremo…

También recuerda los dramáticos atentados del 11 de Septiembre, donde uno de los aviones, el vuelo 93, no alcanzó su objetivo debido a que los pasajeros, una vez alertados vía móvil de que el objetivo de los secuestradores era estrellar el avión contra algún objetivo destacado, decidieron rebelarse e impedirlo.

El argumento del autor es que las autoridades deberían utilizar, como ya lo hacen muchísimas empresas y organizaciones, el feedback de sus usuarios también en estas situaciones, en vez de limitarse a cachearnos hasta la extenuación.

Ejemplo: mientras se espera el embarque, varios pasajeros sospechan de la extraña actitud de uno de los viajeros. Debería existir un sistema para que en tiempo real se pudiese hacer llegar las sospechas de la gente a las autoridades, y si por ejemplo hay varias “denuncias” simultáneas hacia la misma persona, intervenir.

Llendo más allá, propone que en el mismo vuelo las azafatas inviten a los pasajeros a socializar y a comentar detalles de su viaje, y con un simple toque de botón puedan avisar a la tripulacion si sospechan de alguno de los pasajeros. Si varios de los pasajeros alertan sobre el mismo pasajero (por comportamientos extraños, manipulación de algún objeto, estado de nervios ostensible…) la tripulación podría tomar medidas.

Un argumento atractivo y en absoluto descabellado. No olvidemos que ya se emplea el crowdsourcing por ejemplo, para detectar la inmigración ilegal entre México y Estados Unidos. Entre los argumentos en contra a esta medida estarían el crear aun más un ambiente de terror invitando a los viajeros a detectar terroristas a su alrededor. También significaría un problema para todos los pasajeros que lleven una vestimenta “étnica”, o se penalize a viajeros ariscos o con miedo a volar, pues los síntomas de nerviosismo se podrían confundir.

Sin estar de acuerdo en definitiva con el autor, sí comparto su idea de un uso más inteligente de “la comunidad” (pues en este caso sí somos una comunidad, dado que todos compartimos el mismo fin, la paz) a la hora de detectar amenazas externas, y más teniendo en cuenta los numerosos errores de los servicios de inteligencia.

Recetas contra la corrupción: transparencia y realidad aumentada

La corrupción es probablemente la mayor amenaza que existe contra la democracia, pues crea en los ciudadanos un profundo sentimiento de decepción y desgana al ver cómo políticos de todo signo se aprovechan de su cargo para enriquecerse ilicitamente a costa de los impuestos que todos pagamos.

Desgraciadamente la labor de los jueces y policía parece insuficiente en muchos casos para evitar que esta corrupción se extienda como un cáncer.

Afortunadamente las nuevas tecnologías parecen dar una oportunidad a los ciudadanos de controlar el destino de sus impuestos de una manera que hace años nos hubiera parecido mágica, y velar por el buen uso de los mismos, y en caso contrario denunciarlo.

Esta nueva política de transparencia ha sido inaugurada por la administración Obama, a raiz de su “Plan de estímulo de la economía“, que va a suponer un gasto público  de casi 800.000 millones de dólares en los próximos años con el objetivo de salir de la recesión.

Obviamente, una cantidad de dinero semejante puede ser presa fácil para políticos deshonestos. Para paliar en la medida su utilización indebida se lanzó el proyecto recovery.gov , en el que podemos controlar la cantidad de dinero invertida hasta el momento , el número de empleos creados gracias a ella,  el estado de desarrollo de los diferentes proyectos,con un nivel de detalle tal que podemos saber exactamente qué proyectos se está realizando en nuestro propio barrio. Y por supuesto, en el caso de que detectemos algún fraude (¿se han destinado por ejemplo, fondos para remodelar una zona deportiva en nuestro barrio y las obras no empiezan?) tenemos la posibilidade de denunciarlo .

Algo muy diferente a lo que por ejemplo, sucede en nuestro país con el plan E, en el que poco sabemos en qué se gasta nuestro dinero, aparte de los carteles amarillos que adornan cada obra.

Este proyecto , lanzado como comentábamos por la administración Obama, está siendo complementados por iniciativas privadas, tales como Shovelwatch que mediante el llamado “periodismo participativo” ayuda a describir, en primera persona, el efecto que este plan de estímulo está teniendo en las vidas diarias de las personas.

Y vía ReadWriteWeb encontramos una de las maneras más prácticas e innovadoras de controlar el destino de estos fondos: vía realidad aumentada.

Cualquier usuario de iPhone 3Gs o Android puede visualizar , gracias a un mashup que mezcla la aplicación de realidad aumentada Layar y los datos extraídos de recovery.gov exactamente en dónde se ha invertido dinero.

El autor del artículo, tras probar la aplicación, se quedó sorprendido de que en su ciudad se hubiesen destinado más fondos para un taller y una escuela de enseñanza de la Biblia, que para una escuela técnica, un programa de ayuda a los nativos americanos o una fábrica de coches ecológicos.

¿Para cuándo algo así en España?

(artículo publicado originalmente en el blog de Territorio Creativo)

Listado de empresas que utilizan “crowdsourcing”

Crowdsourcing es un término acuñado por Jeff Howe, editor de Wired, y que define  a la perfección una tendencia cada vez más popular dentro del mundo de las comunidades virtuales: la sustitución  del trabajo realizado por especialistas , por el que realizan una “multitud” indeterminada de personas de manera comunitaria.

El enorme mérito que tiene el definir este fenómeno, analizado con anterioridad por otros autores no ha sabido continuarlo con la publicación de su libro “Crowdsourcing. Why the power of the crowd is driving the future of business”, un manual rematadamente mediocre

A través de su blog, me entero de la excelente iniciativa de Anjali Ramachandran, analista de la excelente agencia de social media y publicidad Made by Many.

Esta analista ha recopilado en un wiki , todas las empresas que conoce que realizan Crowdsourcing , dividiéndolas en 4 grupos:

-Negocios o sites que canalizan el poder de las comunidades online

-Iniciativas realizadas por marcas que dependen del crowdsourcing

-Iniciativas de marcas que permiten a los usuarios customizar sus productos

-Competiciones o desafíos organizados por marcas basados en el crowdsourcing

Felicitaciones para Anjali por este excelente trabajo, que está abierto a que cualquiera de nosotros lo amplíe con las empresas que conozcamos.

Los limites éticos del Crowdsourcing: vigilancia ciudadana de las fronteras.

A través del blog de Jeff Howe, el creador del término “crowdsourcing“, y autor del libro del mismo nombre (un tanto decepcionante, en el basicamente revisita casos tratados por otros autores) me entero de un llamativo caso de “empleo de las multitudes”, en este caso en la vigilancia de la frontera de Texas.

El tema de la inmigración ilegal es un tema de enorme importancia en los estados fronterizos del sur, y sobre ello basaron su campañ aelectoral Huckabee y el gran Chuck Norris.

El hecho es que el Gobernador de Texas ha retomado un proyecto que había fracasado hace un par de años: una serie de cámaras vigilando los puntos más conflictivos de la frontera de Texas con México, que puede ser vigilada por ciudadanos voluntariamente desde sus casas.

Al proyecto, conocido como Blueservo, hay que reconocerle su increible usabilidad (que no su diseño) . En menos de un minuto he logrado registrarme, y sin ser siquiera ciudadano estadounidense,  ahora mismo estoy conectado a las cámaras de vigilancia de la frontera de Texas, y con un simple botón puedo avisar si veo actividad ilegal.

Imagino que por lo “políticamente correcto”, en las leyendas no dicen “avísenos si ve un grupo de inmigrantes mexicanos”, sino que comenta que son zonas con mucho tráfico de drogas, y que a la menor actividad avisemos (con solo pulsar un botón).

El proyecto levanta bastantes cuestiones éticas, pero los datos oficiales dicen que desde su “relanzamiento” en noviembre de 2008, se han logueado 43.000 personas, y ha servido para incautar 1500 libras de marihuana.

¿Será este el futuro de la vigilancia fronteriza?. ¿Colaboraríamos a la hora de vigilar las verjas de Ceuta y Melilla o la llegada de lanchas transportando hachís desde Marruecos en las playas del Sur de España?.

Shovelwatch: Crowdsourcing para vigilar el plan de estímulo de Obama

Hace unos días hablábamos del  “plan de estímulo de Obama“, un paquete de medidas económicas y fiscales recientemente aprobado por las dos cámaras estadounidenses, y que supondrá un desembolso económico sin precedentes en la historia (cerca de 800.000 millones de dólares) con los que se busca sacar a la economía americana de la crisis.

Sin embargo, es muy difícil controlar que el destino de una inversión tan gigantesca vaya a tener siempre el fin prometido. Estamos acostumbrados a ver en las noticias como fondos destinados a paliar el hambre, o reconstruir zonas afectadas por catástrofes, tienen muchas veces un destino muy distinto al pretendido.

Vía readwriteweb me entero de la iniciativa ShovelWatch cuyo objetivo es vigilar que el camino de estos dólares “desde el congreso hasta las casas” sigue el destino correcto.

ShovelWatch es un proyecto Non Profit creado por 3 organizaciones con experiencia en este campo: Pro Publica, una agencia de noticias independiente que realizan un “periodismo de investigación” con raices ciudadanas, The Takeaway, un noticiero de radio, y la WNYC , una emisora de radio pública de Nueva York.

El objetivo que persiguen estas 3 instituciones con la creación de Shovel Watch es asegurarse que el dinero empleado en este plan de estímulo efectivamente es destinado a los fines prometidos.

Para ello, utilizan 3 “palancas” : periodismo de investigación (la especialidad de sus componentes), avanzadas herramientas de visualización (utilizando la herramienta de IBM “Many Eyes“) y sobre todo, la participación ciudadana.

Esta última palanca, la del “crowdsourcing” , busca la colaboración ciudadana para narrar en 1º persona cómo este dinero está ayudando a mejorar las comunidades locales. Una especie de “periodismo ciudadano” que debe velar por el buen uso de estos fondos, e imagino que transmitir una sensación de optimismo a medida que las mejoras se vayan produciendo.

Seguiremos de cerca esta iniciativa, para saber si logra una masa crítica de ciudadanos que intercambian sus experiencias interesante.

Crowdsourcing para analizar el deseo sexual.

Vía (una vez más) Flowing Data descubro este interesantísimo proyecto llamado “Fleshmap, studies of desire“, en el que sus autores analizan el deseo humano desde tres perspectivas: el tacto, la vista y el oído.

Desde un punto de vista artístico, el resultado puede ser discutible, pero lo verdaderamente interesante es el método para sacar las conclusiones.

En la sección “tacto“, preguntaron a cientos de personas dónde les gusta más que les toquen, y en base a ello han realizado una especie de atlas, donde indican las zonas más excitantes al tacto para hombres y mujeres.

Para ello usaron el servicio de Amazon llamado “Mechanical Turk“, un “marketplace” donde las empresas solicitan mano de obra para tareas mecánicas, y pagan una remuneración por ello. De esta manera, y con la ayuda de la empresa Dolores Labs pudieron recopilar cientos de opiniones para realizar este atlas.

La otra sección que me ha llamado la atención es “listen“, donde han analizado miles de letras de canciones de diferentes géneros, y han realizado unos interesantísimos gráficos indicando qué partes del cuerpo humano son más mencionados en cada tipo de género musical. Por ejemplo, en el Blues, la parte más mencionada del cuerpo humano son las manos, en el rock los ojos, y en el rap el culo.

Una interesantísima aplicación del Crowdsourcing con fines artísticos.

Bimbo lanza una “wikipedia” de la nostalgia.

Gratamente sorprendido me he quedado ante la nueva campaña de Bimbo , destinada a “recuperar” a todos aquellos consumidores que durante la década de los 60, 70 y 80 devorábamos sus productos en el colegio: wikirecuerdos.

Yo siempre he sido una gran consumidor de Panteras Rosas, pero debido a mi dieta es algo de lo que me he tenido que privar. Un compañero de trabajo, para “provocarme”, me dió el cromo de uno que se estaba comiendo en esos instantes , y vi la publicidad de su nueva campaña:

El objetivo,  realizar una wikipedia con los recuerdos más entrañables de aquella época: desde la Mirinda a Isabel Tenaille , pasando por clásicos como el aguinaldo que los serenos iban pidiendo por las casas, o nuestros entrañables juegos como el “churro, mediamanga y mangotero“. Si rondais entre los 30 y los 50 años, esta página os va a arrancar muchas sonrisas.

Por mi parte, mi más sincera enhorabuena a los creadores de la misma, y a los responsables de Bimbo por elegir este medio para intentar conectar de nuevo con sus “nostálgicos consumidores”. ¿Tendrán éxito?, no lo tengo tan claro. El diseño de la página es terrorificamente malo, y no invita demasiado a la participación. Por otro lado, sabemos que para muchos compañeros de generación, estos temas de “plataformas colaborativas” les asustan un poco.

En cualquier caso, parece que empieza a haber un cambio de tendencia,y este tipo de marcas “mainstream” recurren a nuevas técnicas de “participación social vía internet” para incrementar su grado de vinculación con los clientes.

Enhorabuena por la iniciativa, y ojalá triunfe!!

Chapuza en la traducción al castellano de Facebook

traduccion español de facebook

Estos días, la mayoría de periódicos de difusión nacional destacan el hecho de que, gracias a la labor de 15.000 españoles (definidos como “esclavos” por el prestigioso blog Techcrunch), Facebook ya contaba con su traducción al castellano.

Estaba preparando un post alabando las virtudes del “crowdsourcing”, y de cómo Facebook había logrado crear una verdadera comunidad a su alrededor, cuando me fíjé en la traducción realizada… UNA VERDADERA CHAPUZA

Abundan las faltas de ortografía, pero sobre todo, se trata de una traducción en absoluto fiel al original y a su contexto. Y el problema no está en absoluto en los 15.000 apasionados que dedicaron su esfuerzo desinteresado en traducirlo al castellano (pese a que Facebook no es precisamente una ONG, sino que ha hecho inmensamente ricos a sus creadores). El problema está en la racanería o desinterés de Facebook por este trabajo.

Cualquiera que haya estudiado un poco el fenómeno del crowdsourcing sabe que es imprescindible la labor de unos coordinadores que organicen y corrijan el trabajo de los voluntarios. Y en este caso, o no han existido, o eran unos verdaderos ineptos…

Resultado: una chapuza. Y la culpa es de Facebook

Pd: adjunto un “pequeño ejemplo” encontrado en la home en castellano de Facebook…

El PP apuesta por el “crowdsourcing” para su vídeo electoral en TV.

Si por algo se caracteriza el Partido Popular, es por ser un partido previsible: previsible en materia de estado, de economía, en temas sociales, religiosos, en el perfil de sus líderes… (si ser previsible es un defecto o una virtud, eso ya es cuestión de los electores).

Por eso, nos ha llamado tanto la atención la excelente campaña política que están realizando en las redes sociales (Facebook, Tuenti), y en portales como YouTube o Flickr. Por lo “imprevisible” , y por el grado de compromiso de sus principales líderes (en especial Rajoy) en la misma. (A años luz de su rival el PSOE, que siguen actuando como si el fenómeno de las redes sociales no exisitiese, dejando todo el trabajo a sus simpatizantes).

El “cerebro” detrás de esta apuesta del PP es Jose Luis Ayllón, secretario de comunicación, a quien he tenido el placer de conocer “virtualmente” a lo largo de esta campaña, y que ahora lanza un nuevo órdago: Proponer a los simpatizantes que realicen el vídeo electoral del PP. Eso que nosotros llamamos “crowdsourcing“.

Todo ello está recogido, con un simpático vídeo extremadamente viral (felicidades de nuevo), en el que el propio Rajoy te llama a tu móvil para pedirte tu participación: Tu propuesta en 30 segundos. ¡No os lo perdais, merece la pena!.

Esperemos que esta fuerte apuesta les salga bien, en el sentido que demuestre que “las masas” pueden realizar un vídeo electoral mucho más imaginativo y divertido que las arcaicas agencias de publicidad.